EL NUEVO REGLAMENTO DE INSTALACIONES DE PROTECCIÓN CONTRA INCENDIOS EN HOTELES
21 febrero, 2019

JOSÉ MIGUEL MARÍN RODRIGUEZ
DIRECTOR COMERCIAL Y RESPONSABLE DE FORMACIÓN EN SEGURIDAD DE C.P.I, S.A.

CARMELO VEGA TERCEÑO.
EXJEFE SUPERVISOR DEL CUERPO DE BOMBEROS DE LA COMUNIDAD DE MADRID.FORMADOR EN SEGURIDAD

 

 

Por su propia seguridad mantenga las puertas cerradas en caso de incendio.

Cuando se realiza una reconocimiento (año 2012) en cincuenta edificios, sobre la protección contra incendios, todos de uso residencial público, y en el 90% de ellos se encuentran alguno o varios fallos en el cumplimiento del Código Técnico de la Edificación (CTE DB-SI), en el caso del que nos vamos a ocupar sobre la parte que corresponde al Uso y Mantenimiento de Puertas Cortafuegos, se entiende entonces que estos elementos no están cumpliendo la función para la que fueron diseñados, y esto es realmente preocupante por peligroso. Pues ese fue el resultado en aquella experiencia piloto al respecto.

La más que probable deficiencia de instalación, en algunos casos, hacía que nunca se adecuasen al objetivo previsto de protección. En otros casos, hallamos defectos de mantenimiento, unas veces insuficientes y otras absolutamente nada. Este importante descuido, por lo tanto, lleva a un deterioro progresivo que no solo no mantiene las condiciones de seguridad, sino que, las que se consideran medidas existentes adecuadas, muy frecuentemente agravan la situación con su existencia, toda vez que en el desarrollo de un incendio podría implicar dificultades añadidas por su defecto, cual es el caso de puertas que reconducirían el humo y gases tóxicos hacia un espacio previsto como seguro y, sin embargo, convertido en la más inseguras de las vías para una evacuación, trasformadas en auténticas chimeneas. El ejemplo más evidente de este riesgo serían las escaleras de un edificio supuestamente libres de los productos de la combustión que, no obstante,se concentrarían entonces en estos huecos como la peor de las amenazas.

Basta con remitirse a los últimos acontecimientos ocurridos nada más comenzar este año 2019, a tenor de los cuales cabe preguntarse cuál es la situación actual. Y, sobre todo, qué conciencia existe al respecto por parte del usuario en cuanto a lo establecido como norma, además de tener que ocuparnos de su actitud ante un siniestro de este tipo, toda vez que continúan produciéndose los mismos errores que siguen causando demasiadas víctimas por los mismos motivos.

El asunto es tan grave, que debería ocuparse de ello inmediatamente una campaña informativa, incluso con asesoramiento puntual si cabe, de forma que el hotelero sea atendido sobre este aspecto primordial en cuanto a su protección. Podría ser una campaña realizada por los Cuerpos de Bomberos como una acción específica de sus funciones preventivas.

Bien es verdad que, conforme al Código técnico de Edificación (CTE), para satisfacer el objetivo del requisito básico de seguridad en caso de incendio, los edificios se deben mantener de forma que se cumplan las exigencias básicas que se establecen en dicho código. Por tanto, dicho mantenimiento es una exigencia reglamentaria cuyo cumplimiento es responsabilidad de los propietarios de los edificios y establecimientos y de los titulares de las actividades. Pero no nos vale la disculpa de que, el usuario está obligado al cumplimiento de la normativa vigente, por aquello de que«la ignorancia no exime del cumplimiento de la ley», para seguir soslayando la responsabilidad en que se incurre, al no establecer unos procedimientos que mejoren el establecimiento de unas pautas, para ayudar a la sociedad a entender ciertas necesidades, con la pertinente comunicación e información al usuario, tal como se realiza en otros sectores de la seguridad, como, por ejemplo, los accidentes de tráfico. Es decir, con una difusión continuada.

Quizá se esté esperando a que sea la estadística quien dicte la demanda de concienciación, porque pueda parecernos que todavía no han ocurrido suficientes desgracias, hasta que un día algún siniestro nos muestre la realidad de lo que estamos temiendo aquellos que nos dedicamos a la prevención y lucha contra incendios.

Creo que es una desconsideración por parte de los organismos que omiten tal atención. Es imprescindible implantar metodologías que procuren una vigilancia del cumplimiento de las inspecciones periódicas, para evitar los errores producidos, independientemente que se implementen si es preciso un régimen sancionador para las infracciones cometidas.

Hay que informar al usuario sobre lo que debe saber, lo que puede exigir, lo que tiene que cumplir, para garantizar su protección constante. Hay que asesorarle, que sepa que las garantías de habitabilidad de su hotel no acaban con la entrega de llaves, sino cuando se verifican todas las condiciones en general, entre las que deben hallarse las medidas contra incendios.

Como el asunto que nos ocupa concretamente es el de LAS PUERTAS CORTAFUEGO, trasmitamos las recomendaciones básicas para que su instalación y mantenimiento se adecuen correctamente, de forma similar a como se está haciendo, con el asunto de los detectores de fuego.

HAGAMOS QUE EL HOTELERO CONOZCA LA UTILIDAD DE LAS PUERTAS CORTAFUEGOS

¿QUÉ SON LAS PUERTAS CORTAFUEGO?

Las puertas cortafuego, forman parte de la estrategia de protección contra incendios de un edificio independientemente de su geometría o su uso, para impedir la propagación de un incendio de un edificio a otro, o a parte del mismo,  durante un determinado periodo de tiempo.

¿CÓMO ACTUAN?

Compartimentando, al actuar como barrera ante el fuego, retrasando el avance del incendio.

Deben cerrarse autónomamente: Debe estar garantizado su cierre tras cada apertura, o al ser liberadas por el electroimán que retiene la puerta abierta en estado de no emergencia.

Defectos relacionados con su mal funcionamiento, que impiden el auto cierre correcto:

  • Obstáculos (En ocasiones se colocan voluntariamente)
  • Velocidad inadecuada de cierre o cierre incompleto (Deben ser revisados y ajustados los elementos de regulación)
  • Desajuste por el uso o deformaciones de hoja-marco y hoja- suelo
  • Golpes que producen desequilibrios y consecuentemente desajustes
  • Uso de cuñas para atrancar la puerta u otro elemento de bloqueo.

INSTALACIÓN CORRECTA

Deberán cumplirse todos los requisitos exigidos por la normativa vigente.

No podrán aplicarse sistemas de instalación no autorizados por el informe de ensayo de aprobación/homologación.

Se seguirán las instrucciones del fabricante en cuanto a:

  • Aplomado, nivelado y comprobación de holguras.
  • Instalar todos los componentes requeridos:
  • Cierrapuertas, manivelas, junta intumescente, vidrios (si es el caso) barras anti pánico (Todos ellos con marca CE).
  • No instalar elementos no autorizados expresamente por el fabricante (cerrojos, cadenas, candados o cualquiera no comprendido en el conjunto establecido por el fabricante).

MANTENIMIENTO Y USO ADECUADO

El mantenimiento de las puertas cortafuego es el concepto que ofrece mayor garantía de su adecuado funcionamiento, y precisamente esta es una operación de la que adolecen una excesiva cantidad de este tipo de instalaciones.

Para mantener en la disposición requerida a estas puertas es indispensable establecer el periodo de revisión recomendado, realizando inspecciones periódicas al menos trimestralmente, revisando:

El buen estado de la puerta, que no debe estar afectada por:

  • Golpes
  • Deformaciones
  • Descuelgues
  • Roturas
  • Otros defectos o lesiones.
  • El estado de los componentes esenciales:
  • Bisagras
  • Cerraduras
  • Herrajes complementarios autorizados (Cerrajería suplementaria consentida, que cumpla los requisitos según informe)

OTRAS RECOMENDACIONES

Debe darse difusión a todas las partes interesadas, ocupantes del edificio, para el seguimiento de estas recomendaciones, facilitando esta información para respetar y hacer respetar todas las indicaciones de estas,  y no alterar en modo alguno las instrucciones del fabricante para el fin que se construyeron e instalaron las puertas cortafuego.

VIDA ÚTIL

Importa, especialmente, observar esta condición. Teniendo en cuenta las características de los componentes y los materiales y aditivos que constituyen el aislamiento interno de la puerta cortafuego, se considera que el periodo de vida útil no debe ser superior a 20 años, por lo cual se recomienda no agotar ese plazo cuando el estado de deterioro de la puerta o de sus componentes sea grave.

CONCLUSIONES
-Necesidad de establecer una metodología/dispositivo de inspección.

-Necesidad de aplicar la instalación y mantenimiento adecuado de las puertas cortafuegos.

-Necesidad de crear una campaña informativa al usuario para conocimiento del uso correcto de las puertas cortafuego.

-Necesidad de complementar la citada información con actividades formativas sobre la actitud ante una emergencia por incendio en uso residencial público.

Todo usuario debería conocer el significado del lema: PÓNGALE BARRERAS AL FUEGO; CIERRE LA PUERTA. Hagámosle llegar este mensaje.